El equipo T se pone a trabajar, configurando la nave para la alta velocidad y asegurándose de que todos estén en posición. Con un toque de nerviosismo y determinación, activan los sistemas y la nave comienza a acelerar hacia el campo de radiación.
La velocidad es abrumadora mientras atraviesan el campo de radiación. Las luces se desvanecen y la radiación parpadea en las pantallas, pero la nave avanza implacablemente.