Sakura se dirige rápidamente a la zona dañada de la nave y comienza a evaluar la situación. Con calma y precisión, se sumerge en el trabajo, guiada por su experiencia y conocimientos.
El resto del equipo T la apoya y observa con admiración mientras Sakura aborda la tarea. Con cada paso cuidadoso, la nave empieza a mostrar signos de vida y, finalmente, se enciende con éxito.
La nave ha sido reparada con éxito gracias a la destreza de Sakura. El equipo T siente un alivio colectivo al saber que su misión para colonizar Titán puede continuar.